Este 26 de julio se exportó por segunda vez 46 toneladas de vaina de guarango hacia Perú, gracias al proyecto Guarango: negocios, asociatividad y restauración del Bosque Seco Andino, del Ministerio del Ambiente Agua y Transición Ecológica, a través del Programa REM Ecuador y en coejecución con la Fundación Heifer Ecuador.
Con el apoyo de la prefectura de Imbabura, los Gobiernos Autónomos Descentralizados de Tumbabiro, Pablo Arenas y Mira, que han tomado un rol fundamental en el desarrollo local de la cadena de valor, se ha logrado la participación directa de 955 familias entre recolectores y proveedores de vaina seca de Guarango; con lo cual se apoya a la gobernanza del bosque seco andino para poner en valor al bosque vivo y a la consolidación de la red de productores y recolectores de guarango para llevar adelante el negocio en manos campesinas.
Glenda Ortega, subsecretaria de Patrimonio Natural, del Ministerio del Ambiente, Agua y Transición Ecológica, presidió el evento de envío del producto, y mencionó: «A través de este proyecto se benefician 955 familias de Imbabura, pero principalmente mujeres emprendedoras y campesinas, quienes son parte de la cadena productiva del guarango. Sin duda esta ambiciosa iniciativa impulsa el desarrollo sostenible del país».
En Ecuador, la recolección de vaina de Guarango está principalmente en manos de mujeres, lo que incrementa los ingresos de las familias campesinas de USD 200 a USD 400 por la venta del guarango en período de cosecha.
«Este emprendimiento ha permitido que la economía de varias familias mejore, no ha sido fácil, pero gracias al apoyo del Ministerio y demás instituciones, hoy nuestro sueño se hace realidad. Seguiremos trabajando para que este proyecto se convierta en una industria», Zulay Hernández, recolectora y presidenta de la cooperativa Vida Verde.
El Guarango(a) o tara es un árbol nativo del Bosque Seco Andino cuyo fruto tiene alta demanda en los mercados internacionales, asiáticos y Unión Europea, para las industrias de la curtiembre y alimenticia, principalmente. Estos mercados demandan alrededor de 100.000 toneladas al año de polvo y goma de tara. Al ser un árbol nativo que presenta muchas ventajas para su producción, requiere poca inversión en su cuidado, se cultiva en fincas y aporta a la diversidad de cultivos. Se encuentra en zonas donde existe todavía presencia de bosque nativo que se está protegiendo.
Los gobiernos de Alemania y Noruega, a través del mecanismo de pago por resultados de la Convención Marco de las Naciones Unidas para el Cambio Climático, financian estas iniciativas desde el Programa REM Ecuador, cuyos fondos son administrados por el Fondo de Inversión Ambiental Sostenible (FIAS).





