A través del proyecto “Educación para el Desarrollo Sostenible (EDS)”, liderado por el Instituto Nacional de Biodiversidad (INABIO) con el apoyo del FIAS, se han implementado jardines ecológicos e invernaderos educativos en instituciones educativas de la sierra, costa y amazonía del Ecuador. Estos espacios no solo embellecen las escuelas, sino que también promueven la conservación de la biodiversidad y el aprendizaje práctico, utilizando plantas nativas que atraen polinizadores y ofrecen propiedades medicinales, alimenticias y utilitarias.
Jardines ecológicos en la región Costa
En la Costa, las instituciones educativas, acompañadas por biólogos, han integrado especies como el Talinum rosado, comestible y usado en el tratamiento de enfermedades cardiovasculares, y el algodón silvestre, un recurso textil valioso.
Instituciones participantes y su área:
- Unidad Educativa Particular Politécnico – Copol: 30 m²
- Unidad Educativa Fiscal «María Manuela Dominga de Espejo y Aldaz»: 14 m²
- Escuela Básica «Puerto Rico»: 30 m²
- Escuela Básica “Ernesto Velásquez Kuffó»: 33,9 m²
Jardines ecológicos en la Amazonía
En la Amazonía, destacan plantas autóctonas como la Tsicta, utilizada en el tratamiento de gripes, y la Guayusa, ideal para infusiones nutritivas.
Instituciones participantes:
- Unidad Educativa Jaime Elliot: 30 m²
- Unidad Educativa San Francisco de Asís: 12 m²
Invernadero educativo: Innovación en acción
En la Unidad Educativa Particular Fernando Ortiz Crespo (Pichincha), se ha implementado un invernadero educativo de 60 m², que incluye:
- Sistema de recolección de agua de lluvia: Canaletas conectadas a tanques de 500 litros.
- Zona de semilleros (6 m²): Mesas de materiales reciclados para actividades prácticas.
- Cultivo en contenedores (20 m²): Producción de plántulas en mesas elevadas y sostenibles.
- Cultivo vertical (6 m²): Módulos para cultivar fresas, maximizando el espacio.
Este invernadero permite que los estudiantes aprendan sobre más de 17 especies de hortalizas, 150 plantas medicinales y aromáticas, y 146 frutales, promoviendo el respeto por los recursos naturales y fomentando competencias en biodiversidad, sostenibilidad y economía circular.
Impacto educativo y ambiental
Los jardines ecológicos y el invernadero educativo enriquecen el aprendizaje práctico, sensibilizan sobre la biodiversidad, el uso responsable de los recursos y la seguridad alimentaria, e involucran a las comunidades educativas en la conservación y sostenibilidad del entorno.





