El Fondo de Áreas Protegidas (FAP) de Ecuador participó en el primer intercambio de conocimientos sobre Financiamiento Sostenible para la Amazonía, organizado por Conservation International en Bogotá, Colombia. Este evento reunió a más de 65 representantes de 30 organizaciones, como parte del proyecto Our Future Forests – Vital Reserves in the Amazon, financiado por el Ministerio de Economía y Finanzas de Francia y el Fondo Francés para el Medio Ambiente Global. La iniciativa buscó reforzar estrategias financieras para la conservación del bioma amazónico en preparación para la COP30 en Belém, Brasil.
Durante el encuentro, se analizaron más de 30 casos de mecanismos financieros innovadores, incluyendo fondos fiduciarios, créditos de carbono y biodiversidad, y modelos híbridos. El coordinador del FAP, Santiago Silva, destacó la experiencia de este fondo, que ha apoyado financieramente a 42 áreas protegidas a lo largo de 22 años. Su intervención resaltó cómo el FAP ha cerrado brechas económicas y garantizado la conservación a largo plazo, convirtiéndose en un referente regional.
Entre las principales conclusiones del evento, se identificó la importancia de diversificar las estrategias financieras y de contar con voluntad política para maximizar el impacto. Se subrayó también la necesidad de financiamiento sostenible y de establecer métricas claras para enfrentar la deforestación. La inclusión de comunidades indígenas y líderes locales fue destacada como clave para soluciones innovadoras y sostenibles, mientras que la transición hacia una economía que integre a la naturaleza y la equidad de género se planteó como una prioridad. Los créditos de biodiversidad y carbono se presentaron como instrumentos prometedores, siempre que estén respaldados por auditorías independientes.
Este encuentro reforzó la importancia de las alianzas público-privadas y de la adaptación de regulaciones para promover economías sostenibles en la Amazonía. La experiencia de Ecuador inspiró a los asistentes y fortaleció el compromiso regional de proteger este ecosistema vital para el equilibrio climático global. Como señaló uno de los participantes: “Este intercambio fue un paso decisivo para movilizar recursos y garantizar un futuro en armonía con la naturaleza.”





