Al culminar con éxito el proyecto: Cacao sostenible y regenerativo, ejecutado en la Organización UOPROCAE y en sus 5 organizaciones de base: APROCA, ECOCACAO, APROCAM, ASOPROARONES Y APROCAR, productoras y comercializadoras de cacao fino de aroma certificado; el 17 de noviembre se realizó el evento de cierre del proyecto a través de una feria y casa abierta intercultural, en donde se presentó la barra conmemorativa de chocolate Herencia Esmeraldas, que simplifica todo el trabajo desarrollado en territorio.
Los agricultores aseguraron que continuarán trabajando para contar con cacao de calidad, junto con las organizaciones de base y así repotenciar la agricultura y la economía local, buscando empoderar a la población joven, que, actualmente tiene
representación en cada una de las asociaciones.
David Esmeraldas, representante de los jóvenes de APROCAM, combina sus actividades dirigenciales con los estudios, es así como ya cursa el séptimo semestre de Psicología Organizacional; el menciona que el talento humano es indispensable e
importante para que las organizaciones rurales sobresalgan y se posicionen en la
provincia.
De la misma manera, Telmo Macías, tesorero de UOPROCAE y representante de ECOCACO expresó que actualmente la UOPROCAE representa a 500 familias campesinas de la zona sur de Esmeraldas y que buscan a través de la asociatividad mejorar la calidad de sus productos. “En nuestras fincas producimos cacao y actualmente contamos con la certificación orgánica y de comercio justo, además trabajamos por el cuidado del medio ambiente y conservamos la naturaleza y nuestro
futuro”, afirmó Macías.
A través de los fondos concursables Ministerio del Ambiente, Agua y Transición Ecológica, y del Programa REM, se ha mejorado la capacidad de procesamiento post cosecha y se han implementado acciones para cuantificar el manejo ambiental que se
realiza en las propiedades de los asociados para cumplir los requerimientos del mercado especializado.
REM Ecuador es un Programa del Ministerio del Ambiente, Agua y Transición Ecológica, financiado por los gobiernos de Alemania y Noruega, gracias al mecanismo de pago por resultados de la Convención Marco de las Naciones Unidas para el Cambio Climático; sus fondos son administrados por el Fondo de Inversión Ambiental
Sostenible (FIAS).





